Recuerdo que cuando estaba pequeño mi gran sueño era poder viajar a Europa, veía videos y fotografías en revistas y en la televisión que mostraban la magia de ese lugar.

Cuando cumplí dieciocho años pude cumplir mi sueño y realizar mi primer viaje al viejo continente, recuerdo que a cada lugar que iba tomaba fotos, videos, e incluso algunas veces dibujaba (desde pequeño me llamaba la atención el dibujo), en ese entonces la única red social que estaba de moda era Facebook.

Recuerdo que subía fotos de todo lo que visitaba, recibía comentarios de todo tipo; personas felicitándome por mi viaje, mis tías comentándome, mi mamá diciendo que me extrañaba.

Pero recuerdo que alguna vez hubo alguien que me preguntó “¿Por qué tomas fotos de todo en tus viajes?” sinceramente en ese momento no supe que responderle, pero esa pregunta despertó curiosidad en mí. ¿Por qué tomo tantas fotos?

Muchas personas dicen que no hay mejor experiencia que vivir el momento, y estoy completamente de acuerdo pero también deben saber que los momentos son eso “un momento” que conforme pasa el tiempo se queda en el pasado y lo único que queda es el recuerdo; y que mejor que tener ese recuerdo no solo en tu mente.

Las cosas han cambiado muchísimo en los últimos años, antes, nuestros papás y abuelos tenían herramientas limitadas, hablando tecnológicamente, se tenían que conformar con que si tomaban veinte fotos, solo dos iban a salir bien. A nosotros, los millenials nos está tocando vivir en una época de una revolución tecnológica grandísima, pero bueno, no voy a hablar sobre los avances tecnológicos en los últimos años.

El motivo de este texto es porque encontré la razón por la cual tomo fotografías cada cinco minutos en mis viajes y eso es “para volver a vivir”.

Cuando regresé de uno de mis viajes recuerdo que tuve una comida familiar y una tía me felicitó sobre mis fotos; debo aclarar que no soy fotógrafo profesional. Ella decía que le encantaba ver mi Facebook porque a través de mis fotos estaba viajando también. Esas palabras se quedaron grabadas en mi porque es verdad, la fotografía es una forma de expresión muy potente, y es una herramienta que nos ayuda a poder conservar todos los momentos que queramos a través de los años, inclusive se conservarán después de nosotros.

A mí me encanta tomar fotografías de mis viajes porque cada que las veo vuelvo a viajar a ese lugar, a aquel momento.

¿Y a quien no le gusta volver a vivir esos momentos que le hicieron feliz? Así que mi consejo es “Toma todas las fotos que quieras de un viaje, fotografía personas, comida, monumentos, avenidas, etc. Nuestra memoria algún día se va a ir, pero las fotografía no”.

 

Cesar Bermúdez, @mr.viatger